No sólo el partido del Barca-Sevilla se vio suspendido por la tormenta de ayer: también nuestro concierto.
Pero la buena noticia es que se celebrará este próximo domingo, día 30: a las 20´30h. os recordamos que es un concierto acústico, acompañados del viola Alberto Pielfort.
CRÓNICA DEL DILUVIO: Una epopeya
(Viaje de una ida y una vuelta, a la manera de Bilbo Bolsón)
Tercer concierto suspendido de Salieri. Si el primero (Ronda) fue por
cancelación del ciclo y el segundo (Cáceres) por la súbita venta del bar, en el tercero es el tiempo el que se ha conjurado contra nosotros.
Ya el dueño del bar nos llamó a las 19,30h para comunicarnos que por la lluvia se iba la luz de cuando en cuando en Alcalá de Guadaira...pero no caían más que unas gotas en Sevilla (y estamos a 15 km tan sólo) así que no hicimos caso y montamos en nuestros vehículos, dispuestos a afrontar nuestro destino.
Apenas habíamos salido de la ciudad cuando divisamos unas nubes negrísimas, y los rayos parpadeando cada pocos segundos en un arrebato eléctrico. Estaba claro: era Sauron -no en vano el bar se llama Tierra Media- y la carretera el Paso de Caradhras.
Inmediatamente, llegó el granizo: como si nos lo estuvieran echando encima con palas, y del tamaño de nueces. La carretera estaba blanca, cubierta de hielo. El ruido era insoportable. Toda la furia del Señor Oscuro caía contra nosotros para detenernos.

Histéricos, todos los coches de la autopista salimos a un polígono
industrial, donde esperamos a que amainara la tormenta. Allí, el granizo se convirtió en un diluvio. Fue entonces cuando llamó el dueño del Tierra Media, para decirnos "Alcalá está inundado. Estoy sacando agua del local con cubos".
Suspendido el concierto, intentamos dar media vuelta y regresar a la
civilización a través de un cambio de sentido subterráneo. Pero el coche que nos precedía se detuvo de pronto: el agua le llegaba hasta las puertas, el paso estaba inundado.
Toda la fila de coches se paró; Javi sacó la cabeza por la ventanilla, el agua golpeándole la cara, y gritó a los coches que venían detrás "¡Atrás!¡Atrás insensatos!"
De regreso a Sevilla, volvió a caernos la granizada maldita, mientras
atravesabamos carreteras convertidas en campos de juego de waterpolo y los rayos no cesaban rasgar las nubes, uno tras otro, cada pocos segundos.
¿Será que en el año de Mozart su alma torturada busca venganza?
Pixelwoman
Esther — 25-04-2006 20:30:39